¿Qué es la ansiedad anticipatoria? Síntomas y causas

El miedo al futuro, a la incertidumbre, a eventos que aún no se han dado en la realidad. La ansiedad anticipatoria es aquella que sentimos cuando dejamos que nos consuman las preocupaciones por cosas que aún no han pasado.

¿Cómo podemos saber que se trata de ansiedad y no es simplemente nervios? ¿Es normal que sucesos diarios nos preocupen tanto? Hoy te proporcionaré todo lo que necesitas saber sobre la ansiedad anticipatoria y algunos consejos para aliviarla y mejorar tu calidad de vida.

Trastorno de la ansiedad anticipatoria: ¿qué es?

La ansiedad cuenta con un carácter anticipatorio. Esto quiere decir que aquella angustia que sentimos por la ansiedad proviene de una preocupación excesiva por el futuro. Sin embargo, se debe tener cuidado, ya que no es lo mismo la ansiedad anticipatoria que el sentir nervios antes de un evento importante o una situación clave en nuestra vida.

Es normal el sentir cierto respeto hacia la incertidumbre, a no saber qué es lo que va a ocurrir o el tener miedo por que nos ocurra algo malo en el futuro.

En cambio, la ansiedad anticipatoria inunda nuestra mente y puede llegar a afectar incluso a nuestro comportamiento. Es como una corriente de pensamientos intrusivos que pueden surgir de nuestras propias inseguridades o provenir de experiencias traumáticas en el pasado.

Algunos de estos pensamientos pueden surgir de esta forma: “Me va a abandonar porque no soy lo suficiente”, “No estoy siendo productivo y voy a perder mi puesto de trabajo”, “En la exposición del miércoles se van a reír todos de mí”.

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Síntomas de la ansiedad anticipatoria

Los síntomas de la ansiedad pueden manifestarse de diversas formas. Depende de la persona, de su bagaje emocional, estilo de vida o salud. Igualmente, es importante tener en cuenta que esta no solo presenta síntomas psíquicos, sino que también físicos.

Las personas que sufren de ansiedad anticipatoria tienen la sensación de que su cerebro está “pensando demasiado”, o que sus pensamientos van acelerados. También está relacionada con la sensación de pérdida del control, es decir, el sentir que no tienen poder sobre lo que está ocurriendo.

Otros de los síntomas que se pueden sufrir por la ansiedad anticipatoria son los siguientes:

  • Aceleración del ritmo cardíaco o taquicardias
  • Dispersión de pensamientos, incapacidad para concentrarse
  • Náuseas o mareos
  • Pérdida de la consciencia
  • Sudoraciones
  • Dolor de cabeza
  • Tensión muscular

Causas de la ansiedad anticipatoria

Al igual que los síntomas, tampoco existen causas generalizadas y concretas que provoquen la ansiedad anticipatoria. Cada persona es distinta y ha pasado por unas circunstancias diferentes que lo condicionan y moldean hasta llevarlos a quién es en la actualidad. Es complejo determinar una lista de qué lo podría haber causado.

Es por esto que la labor de un especialista psicólogo es tan importante. Hay personas que puede que no sean conscientes de que sufren ansiedad, o que no sepan qué evento es el que la ha desencadenado.

A través de un estudio del paciente, el especialista debe ser capaz de encontrar cuál es la raíz del problema y trabajar poco a poco sobre ella. La respuesta puede hallarse en un suceso traumático en la infancia o en miedos e inseguridades que se proyectan en tu percepción de futuro.

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Esta misma percepción alterada de la realidad se puede tornar peligrosa, ya que afectará a nuestra forma de comportarnos y de asumir nuevos retos. El no contar con la ayuda de un experto puede desembocar en una espiral de pensamientos negativos y actitudes perjudiciales para ti.

Por ejemplo, una persona que está preocupada por no terminar un trabajo a tiempo para la universidad puede acabar preocupándose tanto que esto le lleve al bloqueo mental y le impida, tal y como temía, a no terminar el trabajo a tiempo.

¿Cómo podemos aliviar la ansiedad anticipatoria?

Consejos para tratar la ansiedad anticipatoria

¿Hay alguna forma de reducir esa preocupación excesiva? ¿Cómo conseguirlo? Aquí tienes una serie de pautas o consejos que te ayudarán a retomar el control de tu vida y despejar tu mente de pensamientos intrusivos.

Acudir a terapia para la ansiedad

Hay ciertas batallas que pueden llegar a superarnos y que no debemos realizar solos. Por ello siempre se recomienda acudir a un especialista en ansiedad que te proporcione un tratamiento adecuado a ti y a tu situación.

Si necesitas ayuda, puedes ponerte en contacto conmigo para pedir información sin ningún compromiso. Juntos podemos buscar una solución a tus preocupaciones y trabajar en tu fortaleza frente a la incertidumbre.

Descomponer lo que nos preocupa en preocupaciones más pequeñas

Cuando vemos un mosaico desde lejos parece que todos los cristales que lo componen forman un solo color. Sin embargo, a medida que nos vamos acercando veremos las distintas tonalidades de cada uno.

Esto mismo ocurre con las cosas que te preocupan. Cuando sientas que te vuelves a ahogar en un mar de pensamientos intrusivos, concéntrate en tu respiración y ve escuchando uno a uno, analizándolo. Por dividido ya no parecerán ni tan poderosos ni tan realistas y podrás comprobar que, en parte, todo es fruto del miedo y la sensación de inseguridad y falta de control.

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Relativizar la realidad de esa preocupación

En una gran parte de los casos, todas esas cosas que te preocupan no acaban sucediendo, ya que los escenarios catastróficos que genera tu cerebro son solo ilusiones que aún no se han materializado. Toma consciencia de qué te está diciendo y pregúntate: ¿estoy siendo objetivo? ¿por qué estoy pensando así?

Prepárate y “haz casa”

En teatro hay un término que se llama “hacer casa”. Este significa que el actor debe preparar el escenario de forma que el decorado, la iluminación y la posición de los objetos favorezcan a la improvisación. De esta manera, se siente más cómodo y menos susceptible frente a la incertidumbre.

En este caso, “hacer casa” significaría el hacer todo lo posible para que cuando llegue aquel evento que te preocupa, te sientas preparado para ello. Esto puede ser organizar tu horario de estudio para un examen, hasta aprender más sobre código para esa reunión con los programadores de tu trabajo, por ejemplo.

Estos son solo algunos consejos que podrían hacer que tu ansiedad disminuya. Igualmente, es importante el acudir a terapia y dejar tu tratamiento en manos de un especialista.

Si quieres aprender más sobre tu mente y conocerte más profundamente, no dejes de leer los posts que publicamos en este blog.