Ataques de ira por ansiedad

Sentir ataques de ira por ansiedad es uno de los síntomas más repetidos dentro de esta patología. El cúmulo de estrés que llevamos a nuestra espalda se va haciendo más grande, hasta afectar a la forma en la que nos relacionamos con los demás.

¿Cómo es posible que por tener ansiedad nos sintamos en este estado de irritabilidad constante? ¿Qué se puede hacer para reducirlo? ¿Y para conseguir que nos sintamos mejor?

En este artículo encontrarás pautas que te ayudarán a recobrar el control sobre tus propias emociones y a evitar que llegues hasta tal extremo. Como experta psicóloga en ansiedad, quiero tenderte la mano que necesitas para recuperar tu bienestar.

¿Por qué tengo ataques de ira por la ansiedad?

Es difícil establecer una sola causa que explique por qué ciertas personas tienen ataques de ira por ansiedad. Esta misma se manifiesta en las personas de una forma distinta, por lo que no todas las que sufran de ansiedad tendrán ataques de ira.

→ Las 10 preguntas sobre ansiedad más frecuentes

Factores externos, como el ritmo de vida, la situación económica o social del país pueden afectar, pero también son determinantes el tipo de personalidad que se tenga, ya que esto influye en cómo se manifiesta la ansiedad.

Otras causas son el abuso de drogas o de alcohol ya que estas afectan a la propia química y funcionamiento del cerebro.

Si tienes ataques de ira por la ansiedad es porque probablemente vivas en un estado de irritabilidad constante, donde te sientas mucho más vulnerable y veas que estás más de mal humor.

>  ¿Por qué tengo ansiedad por la muerte de un familiar?

Cómo controlar los ataques de ira por ansiedad

ira por ansiedad

¿Es posible controlar los ataques de ira por ansiedad? ¿Cómo podemos lograrlo? A continuación, te dejo pautas que te ayudarán tanto a controlar los impulsos de ira que sientas de golpe, así como trabajar que esa irritabilidad se vaya reduciendo.

Empieza a contar y deja un tiempo antes de responder

Seguramente ya conozcas este truco, pero te ayudará a distanciarte de la ira que puedas sentir, así como relativizar qué es lo que te enfurece. Comienza a contar, e intenta centrarte en tu respiración.

Si te has enfurecido por algo que has visto en el móvil o en el ordenador, déjalos apartados. Si estás con alguien, reclama tu propio espacio y no tengas miedo de ir al baño u otro sitio tranquilo donde poder alejarte de la situación.

Eso sí, una vez te sientas más calmado o calmada, te recomiendo que no huyas del problema. Piensa en qué es lo que ha hecho que saltaran tus alarmas y cómo solucionarlo. Si necesitas comunicar tu malestar con alguien, recuerda que debes hacerlo teniendo en cuenta el no herir sus propias emociones.

Trata de soltar la emoción, pega al colchón de tu cama o estrangula un cojín con todas tus fuerzas, pero no te quedes con la emoción dentro. Intenta hacerlo solo para que la otra persona no se asuste, no tiene nada de malo, tienes todo el derecho.

No niegues tus emociones negativas a lo largo del día

Los ataques de ira por ansiedad son en muchas ocasiones por acumulación de estrés, miedo o incluso ira también. Quizás te encuentres en una situación de mucha presión y no te estés dando los descansos que mereces.

No guardes esas emociones negativas dentro de ti, ya que al final unas se sumarán a las otras y crearán una bola de nieve imposible de parar. En los siguientes consejos podrás encontrar formas de lidiar con ellas, pero a veces la forma más sencilla es hablar con alguien que pueda ayudarnos: un amigo, nuestra pareja, nuestro jefe, nuestros padres o un especialista en ansiedad.

>  La ansiedad da náuseas, ¿cómo aliviarlas?

Practica la respiración diafragmática

La respiración diafragmática ayudará a que tu cuerpo se relaje y mejorará el flujo de entrada de oxígeno a tu corazón. Es una técnica ideal para reubicarnos justo cuando estamos a punto de sufrir un ataque de ira por ansiedad.

Practica en tu hogar, tumbándote sobre la cama con una mano en el pecho y otra en el estómago. Toma aire por la nariz y nota como tu tripa se hincha, pero el pecho se mantiene quieto. Después expulsa el aire por la boca, sintiendo con tu mano cómo el estómago se hunde.

Cuando sientas que estás a punto de perder el control, respira.

Recurrir a la música para mejorar la ansiedad

¿Sabes el poder que tiene la música sobre nuestro estado de ánimo? Esta nos activa cuando lo necesitamos, pero también es capaz de calmarnos. Te recomiendo que crees una playlist con canciones que te ayuden a tranquilizarte y también a canalizar tu ira.

Esto depende en gran medida de tus gustos musicales, algunos recurren al Rap, otros prefieren géneros más fuertes como el hardcore o el metal. Alternativas más calmadas son la música instrumental, las versiones acústicas o incluso el pop. También puedes probar con la música clásica.

Analiza de dónde procede la ira – descubre el origen de tu irritabilidad

¿Sabrías identificar de dónde vienen los ataques de ira por ansiedad? Por ejemplo, si estás en el trabajo y te enfureces con todo el mundo porque alguien ha dejado un cartón de leche fuera de la nevera, ¿es esa la causa verdadera de tu ira?

Este es un ejercicio de analizarte a ti mismo, ver si por lo que tienes ataques de ira son justificados o si son simplemente interruptores que te encienden. Una vez que lo hayas descubierto, ¿qué puedes hacer al respecto? ¿Cómo puedes solucionarlo?

Reescribe los pensamientos intrusivos o de ira

La ansiedad tiene el poder de manipular la forma en la que pensamos y volver nuestros pensamientos mucho más negativos o intrusivos. Por ejemplo, pongamos que nuestra pareja lleva horas sin contestar al Whatsapp y cada vez nos ponemos más nerviosos. Una persona con ansiedad o ira acumulada podría tener este tipo de pensamientos: “Seguro que no quiere hablar conmigo y por eso me evita”, “Está con alguien más”, “Se ha cansado de mí”.

>  Todo lo que debes saber sobre la ansiedad flotante

ataque explosivo intermitente

Y pensándolo fríamente, a no ser que nuestra pareja nos haya sido infiel con anterioridad, ¿tenemos razones para pensar así? Un buen ejercicio es nadar a través de esos pensamientos intrusivos en busca de otros más comprensivos y realistas: “Dijo que tenía mucho trabajo y que iba a estar muy liado, así que le creo”, “Ha salido con sus amigos y se lo está pasando muy bien”, “Se habrá dejado el móvil en algún sitio y por eso no ve mis mensajes”.

→ Mi pareja me engaña y no lo reconoce, ¿qué debo hacer?

Haz ejercicio si puedes para descargar

Si puedes, canaliza la ira o el enfado que sientas a través del ejercicio. Este puede ser de cualquier tipo, aquel que te haga sentir bien. A algunas personas les funciona salir a correr o el yoga, otras prefieren hacer zumba o entrenar en las máquinas del gimnasio.

Manifiesta tu enfado canalizando tus palabras

Estás enfadado o enfadada con esa persona y es importante que sepamos transmitir nuestras emociones efectivamente y de forma asertiva para no herir los sentimientos de nadie o hacer que el problema sea mayor.

Para esto, prueba a hablar utilizando más el pronombre “Yo” que el “Tú”. En lugar de “Me has hecho sentir mal”, prueba a decir “Me he sentido mal cuando ha pasado esto”. Así evitarás que la otra persona se sienta ofendida y sea mucho más fácil solucionar el conflicto.

Acudir a la ayuda de un experto

Si sufres ansiedad y está afectando tanto a tus relaciones y a tu bienestar, no esperes más. Es el momento de acudir a un psicólogo especialista que pueda tratar tu situación de la mejor forma posible: desde la comprensión y el conocimiento.

Puedes pedirme cita hoy mismo y comenzar a apostar por una vida mucho mejor. Estoy aquí para ti.