Discusiones de pareja | Patricia Garzón

Las diferencias y confrontaciones son algo usual cuando llevas mucho tiempo en una relación, y es que dos personas no tienen por qué estar de acuerdo en todo lo que piensan. No obstante, sí que debemos estar alerta del contexto en el que se tratan las discusiones en pareja para saber si son beneficiosas o han tornado en una situación más tóxica.

En Patricia Garzón analizaremos ambas situaciones para ayudarte a gestionarlas y dejar que fluyan o, si se trata de peleas constantes e intensas, solucionarlas de la forma más efectiva con terapias de pareja.

Aprender a discutir puede ser positivo

Una teoría que pocos saben es que tener discusiones en pareja puede ser algo positivo para la relación si sabes gestionarlas de forma correcta. Cuando éstas se producen de forma puntual y en ellas se respeta el pensamiento y el punto de vista del otro, así el vínculo entre ambos será más fuerte, pues estará basado en la sinceridad, falta de miedo al expresarnos, la confianza y el respeto.

La mayoría de las veces, aquellas parejas que aseguran no discutir nunca acaban la relación por un estallido fuerte en un momento determinado, ya que alguno de los dos está acumulando mucha ira por no decir las cosas en el momento.

Por ello, que dos personas discutan de vez en cuando sin llegar a comportamientos violentos y siempre aceptando que el otro puede tener una opinión diferente a la tuya, puede significar que ambos se encuentran en un alto nivel de confianza para poder mostrar su criterio con respecto a un tema específico.

¡No tengas miedo a discutir! Lo importante no es no hacerlo, sino aprender a hacerlo bien.

Beneficios de las discusiones en pareja

Como ya hemos dicho, existen una gran cantidad de beneficios en discutir, expresar lo que pensamos sin miedo a que la otra pareja lo desestime y por ello, vamos a mencionar algunos de los más importantes.

  • Calma la ansiedad y ayuda con el estrés: Las discusiones en pareja suponen un amplio beneficio para la salud mental, ya que ayudan a calmar la ansiedad y el estrés cuando acumulamos mucha tensión dentro de nosotros.
  • Mejora la confianza con tu pareja: Decir lo que pensamos y sentimos sin filtros ni censuras refleja la confianza con la otra persona. Además, ser honesto expresa una amplia preocupación y compromiso por la relación debido a que expresamos algo que queremos cambiar.
  • Beneficia a la salud: Hablar de discrepancias o de algo que no está funcionando hace que se despejen la adrenalina y el cortisol del cuerpo, que conlleva, además, liberar endorfinas, produciendo felicidad.

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Discusiones constantes: ¿cuándo comienzan a ser dañinas?

A pesar de que las discusiones de pareja, si se hacen de forma puntual y sana, pueden ser beneficiosas para las personas, estas comienzan a volverse dañinas o tóxicas en el momento en que sus condiciones cambian y se vuelven más constantes. Pero entonces, ¿qué nos puede alertar de que comienzan a ser dañinas?

  • Ataques descalificadores: Cuando humillamos o avergonzamos a la otra persona durante la pelea para llevar la razón estamos entrando en un terreno pantanoso, y es que no es necesario atacar para expresar tus opiniones.
  • Mostrarte indiferente: ¿No te interesa el criterio del otro? Quizá esta postura se dé en una persona con sensación de superioridad, por lo que la opinión del otro no será importante para ella en la discusión.
  • A la defensiva: Llega un momento en el que, o no queremos discutir, o ignoramos la forma de pensar y sentimientos de la otra persona debido a que ha optado por una actitud de ataque. Es en este momento cuando buscamos excusas o contraatacamos con otras quejas.
  • Comportamientos violentos: Nunca hemos de llegar a la violencia en una discusión de pareja; insultos, amenazas, o incluso la violencia física, son factores que podemos identificar con facilidad y que nos dicen que algo no está tomando el camino correcto y que hay que poner punto y final.

Causas de las discusiones de pareja constantes

Ya sea por celos, conflictos familiares, personales o domésticos, las discusiones de pareja se vuelven constantes y tóxicas una vez no se tienen en cuenta los sentimientos y pensamientos de la otra parte. Pero ¿qué es lo que provoca estos cambios? ¿Tiene que ver con los miembros o son factores externos?

Poca comunicación

La principal causa por la que se producen las discusiones en pareja es la comunicación; cuando no existe o la desarrollamos poco, es habitual que surjan problemas por no transmitirse los sentimientos que teníamos guardados con anterioridad. No escuchar al otro también afecta.

Suele ocurrir además que, si nuestros padres o familiares han mantenido patrones de conducta nocivos a la hora de relacionarse, nosotros actuemos de la misma manera. No es una excusa para no trabajarla, pero sí una razón de por qué nos comportamos de cierta manera.

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Escasa inteligencia emocional

Cuando una persona no se pone en el lugar de la otra o desestima sus sentimientos y opiniones, estamos hablando de alguien con poca inteligencia emocional y esto supone un problema a la hora de tener una discusión con tu compañero ¿Cómo van a llegar a un consenso, si no le importa lo que dice?

Imposibilidad de llegar a un acuerdo

Debido a todo lo anterior y a la tozudez de las parejas, estas no pueden llegar a un acuerdo que finalice la discusión. La actitud defensiva, incluso más que la violenta, provoca una situación de no entendimiento y, por lo tanto, de nuevo, la escasa comunicación y los reproches.

Consecuencias de discutir en pareja

A pesar de que, al principio de las discusiones, estas puedan parecer motivacionales en la relación y sin ningún tipo de peligro, debemos tener mucho cuidado, ya que es común pasar de un extremo al otro en cuestión de meses o días. Y es en este extremo tóxico y violento cuando podemos encontrar consecuencias desastrosas.

Pérdida del respeto

Cuando las peleas comienzan a ser violentas, es frecuente que surjan los insultos o las formas de desprestigiar al otro, lo que provoca la pérdida del respeto por ambas partes; es aquí donde nace la ira, el rechazo y el desprecio.

Intensificación de personalidades

La mayoría de las veces, en una pareja suelen encontrarse dos tipos de personas: el más controlador y el más sumiso. El primero desarrollará una actitud más fuerte y violenta, mientras que el segundo sufrirá el avasallamiento del otro y, con ello, problemas futuros.

Acaban las relaciones sexuales

Es normal que este tipo de discusiones de pareja desemboquen en relaciones sexuales más frecuentes y apasionadas, pero lo que pocos te cuentan es que esto no tiene un final feliz. Al principio se desarrollará como hemos contado, pero el desprecio final acabará en el deterioro de la intimidad y del sexo.

Fin del amor y la relación

En consecuencia a todo lo demás (el odio, desprecio, ira, avasallamiento, fin de las relaciones sexuales, etc.) las discusiones propician el fin del amor y del respeto por el compañero y con ello, la relación acaba.

¿Cómo solucionar las discusiones de pareja?

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Una vez que ya conoces todo lo que tienes que saber sobre este tipo de discusiones, es el momento de ponerle una solución efectiva y esta pasa por acudir a un profesional. Un psicólogo de parejas pondrá todos los medios sobre la mesa para que esos círculos viciosos terminen y puedas vivir una relación sana.

En Patricia Garzón contamos con los mejores profesionales, por lo que, si estás interesado en nuestros servicios, ponte en contacto con nosotros y los resolveremos juntos.