La ansiedad no me deja comer, ¿qué hago?

¿”Por qué la ansiedad no me deja comer”? Si te estás haciendo esta pregunta, debes saber que un síntoma común derivado de los problemas de ansiedad es la ausencia de ganas de comer, a causa de la liberación de hormonas del estrés, las cuales pueden afectar al sistema digestivo, con la consecuente falta de apetito.

En este post aprenderás a entender mejor esta situación y obtendrás una serie de consejos sobre qué hacer si la ansiedad no te deja comer, es decir, para saber cómo gestionarlo.

Razones de que la ansiedad no te deje comer

La ansiedad y la alimentación mantienen una relación bidireccional, y muchos pacientes suelen experimentar un aumento o disminución en su apetito, derivado de los altos niveles de estrés que padece, y se trata de una respuesta emocional.

El hipotálamo es una parte del cerebro que juega un papel fundamental en el comportamiento y la expresión de las emociones, y también controla numerosas funciones o procesos, como los relativos a la ingesta de alimentos.

De esta forma, si se produce alguna alteración en el hipotálamo, en este caso derivadas de las emociones negativas que dan lugar a la aparición de la ansiedad, es probable que esta falta de equilibrio suponga la desregulación de otras de las funciones que controla esta parte del cerebro, dando lugar, por ejemplo, a la ausencia de apetito.

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Lo más importante y que debe quedar claro, una vez dicho todo esto, es que todas aquellas personas que respondan a “la ansiedad no me deja comer”, deben buscar ayuda y tratar el problema para que éste no suponga problemas de salud derivados.

la ansiedad no me deja comer

Qué hacer cuando la ansiedad no te deja comer

Si la ansiedad no te deja comer puedes tratar de poner en práctica las siguientes recomendaciones, con el fin de tratar de erradicar el problema:

Asume tu situación

El primer paso que debes dar es comprobar que lo que no te deja comer es un problema de ansiedad y no otro problema de salud digestivo. Para ello, tendrás que acudir a un médico especialista, y si tras ello queda descartado, entonces es el momento de asumir tu situación, es decir, que padeces ansiedad, y debes tratarlo para que no derive en mayores inconvenientes.

Encuentra el desencadenante de tu ansiedad

A continuación, es importante que te enfrentes a tu ansiedad. Para ello, debes ahondar en tu interior y tratar de identificar cuáles son las razones que te llevan a decir “la ansiedad no me deja comer”, con el fin de poder reflexionar sobre tu estado y encontrar soluciones para trabajar en ello.

Aborda tus problemas de ansiedad

Sin duda, identificar qué desencadena tu ansiedad y trabajar para mitigar o erradicar estos problemas te ayudará a recuperar el apetito y, más importante, estarás trabajando sobre tu trastorno de ansiedad en sí mismo. Al fin y al cabo, la falta de apetito es un síntoma derivado y es la ansiedad lo verdaderamente importante de erradicar.

Pon en práctica técnicas autocontrol

Hacer meditación, mindfulness, ejercicios de respiración, u otras técnicas relacionadas, son ejemplos de las prácticas que puedes llevar a cabo para tratar de manejar el estrés y la ansiedad, si bien el nivel de respuesta varía en función de cada persona y de su nivel de implicación.

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Trata de consumir alimentos fáciles de digerir

Aunque la ansiedad no te deje comer, debes tratar de ingerir una cantidad mínima de alimentos para mantener los niveles de nutrición adecuados. Para ello, las sopas con cierto contenido de proteína y verduras, así como los batidos de vegetales y frutas, o la ingesta de yogures, semillas y frutos secos, pueden ser una opción adecuada, pero no duradera.

Si es posible y te encuentras en disposición y con ganas de masticar, opta por alimentos que sean fáciles de digerir, volviendo a insistir en las verduras y las frutas, cocidas o al vapor, y la inclusión de proteínas.

Por último, evita estimulantes, alimentos ricos en grasa o saturados, y trata de limitar el consumo de cualquier bebida alcohólica o con cafeína. Estos no solo pueden causarte un problema digestivo, sino que además podrían suponer en tu organismo el efecto contrario al que buscas, es decir, disparar tu ansiedad.

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Pedir ayuda

Esto debería ser común en todos aquellos que sufran de ansiedad, pues una correcta orientación, así como la ayuda específica puede suponer una clara diferencia entre aquellos que consiguen superar su trastorno y los que no.

Así, con ayuda psicológica especializada podrás enfocar tu situación frente a una autoridad objetiva, que buscará el método más adecuado y acorde a tu caso, y que irá analizándolo contigo para identificar tus avances, así como aquellas cuestiones que haya que mejorar.

Pedir ayuda psicológica es ganar en seguridad, ya que supone encontrar un apoyo fiable. Por ello, si necesitas poner fin a tu situación y dejar de decir “la ansiedad no me deja comer”, ponte en manos de profesionales.

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Si necesitas combatir tus problemas de ansiedad, y encontrar el desencadenante de por qué esta ansiedad desvanece tu apetito, puedes ponerte en contacto conmigo y trabajaremos juntos para encontrar el problema, así como la mejor solución para vencer este trastorno.

Para ello, pongo a tu disposición mi gabinete en Sevilla, si quieres una sesión presencial en mi consulta, o bien una terapia de ansiedad online que desarrollaremos por videoconsulta sin que se vea coartada la efectividad del tratamiento.

Mi método de trabajo consiste en conocerte y encontrar un tratamiento personalizado, que iremos descubriendo y configurando de forma conjunta. Te garantizo que encontraremos el mejor método para que recuperes las ganas de comer y mejores tu calidad de vida.

Por último, aprovecho para recomendarte que sigas mi blog si estás interesado/a en encontrar más información relacionada con los trastornos de ansiedad, así como situaciones específicas que pueden desencadenarlo. De hecho, estas son algunas recomendaciones: