Los 7 mitos sobre la ansiedad

Es fácil que surjan creencias erróneas sobre trastornos psicológicos como lo son la ansiedad o la depresión. Esto se debe a una gran desinformación generalizada que afecta a una gran cantidad de la población, alimentando muchos de los mitos sobre la ansiedad.

Esta desinformación provoca que las personas afectadas por la ansiedad no sean conscientes de la gravedad de la enfermedad o no sepan cuánto les está afectando a su día a día. Igualmente, el tratamiento tampoco suele ser el adecuado, ya que muchos no acuden a la ayuda de un experto.

Esto, junto con una falsa estigmatización de las personas que sufren ansiedad, ha provocado que aparezca una gran cantidad de creencias falsas al respecto.

En este artículo me dispongo a desmentirlas para darte la información que te mereces.

1. Tener ansiedad es lo mismo que tener estrés

El estrés es una de las características de la ansiedad, sin embargo, esta última va mucho más allá. Ya no solo es nerviosismo, sino que una versión exacerbada del mismo. El estrés pasa a bloquear tu pensamiento, se sumerge profundamente dentro de ti y se convierte en un estado constante de inestabilidad.

Parece que la situación está a punto de superarte y que no ves una solución o una salida.

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2. La ansiedad solo provoca síntomas emocionales

Otro de los mitos sobre la ansiedad es que esta solo se manifiesta emocionalmente y que no tiene repercusiones en nuestra salud más allá de cómo nos sentimos. Muchas personas no saben que la ansiedad también puede provocar síntomas fisiológicos.

Estos pueden depender de la persona, pero pueden ser entre taquicardias, náuseas, dolor de estómago, dolor de pecho, dolor de cabeza, vértigos. También afectan a nuestra capacidad de concentración, a nuestra memoria y al sueño.

Muchos pacientes acudirán a su médico de cabecera por dolores de estómago y descubrirán que es todo producto de la ansiedad.

3. Tener ansiedad o depresión es ser débil

mentiras en la ansiedad

Este es uno de los mitos sobre la ansiedad más extendidos en nuestra cultura. Y es que tendemos a pensar que aquellas personas que sufren de ansiedad son más débiles y por tanto verlas como inferiores al resto del mundo.

Probablemente habrás escuchado cosas como: “Con nada ya te pones nerviosa”, “Es que todo te afecta demasiado”, o quizás tú misma o tú mismo te habrás juzgado por no ser capaz de afrontar una situación difícil o hundirte en un momento duro.

No pasa nada por mostrar vulnerabilidad. De hecho, mostrar nuestra propia debilidad es lo que más fuertes nos hará. Tener ansiedad es algo muy complicado y no debes achacarlo a la fragilidad o a la falta de fuerza de voluntad.

Esta enfermedad no es algo de lo que tú seas culpable. Ese tipo de pensamientos solo conseguirán empeorarla y alimentar aún más los mitos sobre la ansiedad. No eres capaz de hacer todas aquellas cosas no porque no quieras, sino porque una enfermedad te lo está impidiendo.

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4. La ansiedad no se puede curar

Es cierto que la ansiedad puede resultar una batalla imposible de ganar. Este es uno de los mitos sobre la ansiedad más comunes que podremos encontrar. Parece difícil el poder librarse de algo tan arraigado dentro de nosotros, más todavía si este trastorno está causado por factores externos los cuales no somos capaces de controlar: un ritmo de trabajo muy exigente, una ruptura, una situación en nuestro entorno inestable (como el confinamiento que vivimos en marzo de 2020).

Sin embargo, con el debido tratamiento psicológico, es más que posible superar este trastorno y retomar el ritmo de nuestra vida de nuevo. Las olas seguirán llegando, y seguirán intentando derrumbarnos. Con ayuda psicológica, aprenderás a surfear, a nadar y a disfrutar de ello.

5. Si te provoca ansiedad, es mejor dejarlo

verdades sobre la ansiedad

Este mito sobre la ansiedad puede resultar algo peligroso. Es cierto que depende mucho de la situación y de la persona, pero no está muy recomendado el evitar aquellas cosas que provocan la ansiedad.

Cuánto más se huya de aquella situación, más vulnerables seremos a que nuestra ansiedad aumente. Lo que tenemos que permitirnos es respetar nuestras emociones, así podremos gestionarlas y encontrar solución. Lo primero siempre es la comprensión. De hecho, muchas terapias para la ansiedad recurren a la exposición al miedo o fobia para tratarlo.

La ansiedad que sentimos tiende a hacernos ver mucho más graves los desafíos de lo que son. Hacer una llamada, decirle a un amigo que algo nos molesta, hacer un examen… todo esto son situaciones que pueden provocarnos ansiedad pero que, una vez pasadas, veremos que todos los escenarios catastróficos que nos imaginábamos no eran realidad.

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6. No se necesita tratamiento para superar la ansiedad

En contraste con el mito sobre la ansiedad anterior, también existe la creencia de que la ansiedad se puede curar por sí misma y que no es necesario acudir a ningún tratamiento para superarla.

Y, nada más lejos de la realidad.

El no tener un tratamiento psicoterapéutico adecuado puede empeorar los síntomas e incluso agravar la ansiedad. Por mucho que se piense que esta desaparecerá cuando pase el tiempo o nuestros problemas se solucionen, será algo que permanezca con nosotros.

Por ello, es de vital importancia acudir a un psicólogo especialista que te tienda la mano que necesitas y te ayude a superar la ansiedad de forma segura y con confianza.

7. La ansiedad no es algo tan común

Aunque no lo creas, la ansiedad es muchísimo más común de lo que puedes llegar a creer. Más de 260 millones de personas sufren trastornos de ansiedad en el mundo, lo cual demuestra que es bastante más frecuente de lo que creemos y que podría afectar a cualquiera dentro de nuestro círculo habitual.

Si te gustaría saber más sobre este tema y desmentir los mitos sobre la ansiedad, te animo a que le eches un vistazo a los siguientes posts: