Procrastinación en Psicología, ¿qué es, cuáles son sus causas y qué tipos tratamiento hay para superarla?

qué es la procrastinación psicologica y por qué tendemos a ella

El hábito de posponer o dejar para otro momento la resolución de situaciones o tareas principales se le denomina procrastinación. Puede ser por comodidad y rechazo hacia todo lo que no sea placentero, por miedo al fracaso o por la tensión mental que producen, entre otros motivos, generando ansiedad en los sujetos que presentan estos comportamientos.

¿Qué es la Procrastinación?

Todos en alguna ocasión hemos tratado de procrastinar, evadir o retrasar determinadas cuestiones, pero cuando esta actitud se convierte en la tónica habitual del día a día, comienzan a acumularse tareas fundamentales pendientes de solución, generando mal estar, ansiedad, y complejo de culpa.

Para entenderlo mejor, podemos ver algunos ejemplos de situaciones que todos en mayor o menor grado hemos tratado de posponer alguna vez tales como:

  •    Ir a la típica revisión del dentista, que aunque sabemos que es necesaria para el cuidado de nuestra boca, empezamos a posponer, de una semana a otra, por las molestias que puede provocarnos con su instrumental.
  •   Otra forma de procrastinación clásica sería ir dejando pasar convocatorias para presentarse a un temido examen de la típica asignatura difícil de superar.
  •  Dejar la preparación de una celebración para el último momento, evitar temas conflictivos en pareja, o con los hijos, hasta que la situación requiere una solución definitiva, son algunas de las formas de procrastinar.
  •  Aplazar propósitos teóricos que en la práctica requieren un gran esfuerzo de voluntad, como  dejar de fumar, apuntarse al gimnasio o perder peso.

qué significa procrastinar, principales indicios de procrastinación

Consecuencias de la procrastinación

Como dice una clásica cita popular “la voluntad mueve montañas”, y por el contrario, la falta de impulso personal impide el avance y provoca una existencia caótica en quién mantiene una actitud huidiza frente a los compromisos y las responsabilidades, huyendo de una vida ordenada.

Existe procrastinación cuando habitualmente se realiza una mala gestión del tiempo, con un claro propósito evasivo.

Este tipo de conducta provoca en la persona una serie de complejos y frustraciones ante el estancamiento y la impotencia que genera el cúmulo de cuestiones sin resolver.

>  ¿Qué es y en qué consiste la Terapia EMDR?

A su vez la frustración, impotencia y estancamiento personal, provocan inseguridades y sentimientos de inferioridad ante los demás, que a su vez terminarán perdiendo el respeto a quién es incapaz de cumplir con sus obligaciones y objetivos fijados.

La procrastrinación genera en el entorno de quién sufre éste tipo de trastorno de conducta un juicio negativo puede ser interpretado por los demás como signo de desinterés, pereza, falta de iniciativa y ambición, estigmatizando al sujeto que presenta éste comportamiento diferente y poco productivo.

Por tanto, la procrastinación o tendencia habitual a postergar los asuntos prioritarios, que son reemplazados por otros más fáciles y agradables aunque sean irrelevantes, tiene consecuencias muy negativas para quién sufre este problema y puede derivar en una serie de trastornos psicológicos que necesiten una adecuada terapia.

Pero para poder modificar éste tipo de conducta tan contraproducente, primero hay que encontrar las posibles causas que hacen que una determinada persona actúe así.

como superar el estancamiento personal

Causas de la procrastinación y cómo modificar esta conducta

En los orígenes de la procrastinación se encuentran diferentes trastornos de la conducta como la ansiedad, el perfeccionismo, la apatía y desmotivación, una baja autoestima, un descontrol de los impulsos, las auto dudas, o la incapacidad para dominar las tensiones, causas todas ellas que pueden hacer necesario acudir a consulta psicológica.

En cualquier caso, existen técnicas de trabajo personal que ayudan a salir de la procrastinación en las que habrá que emplear voluntad y esfuerzo, y entre las que se incluye un trabajo de auto concienciación por medio de:

  • Elaboración de agenda diaria y semanal en la que además de identificar las actividades prioritarias, se establece una duración determinada para la solución de cada tarea a resolver, reservando un margen para posibles imprevistos, en definitiva, dividiendo el tiempo disponible de forma programada para obtener una optimización del mismo y combatir la procrastinación.

Marcar pequeñas metas diarias específicas que inevitablemente lleven a la acción, cumplirlas en el tiempo programado generan sentimientos optimistas y estimulan la confianza en uno mismo para enfrentarse poco a poco a otros retos superiores.

>  Características y tipos de maltrato

En éste sentido también es importante analizar los horarios en que aumenta el rendimiento y encontrar el ambiente de trabajo que permita una mayor concentración.

También se debe comunicar al entorno próximo los objetivos parciales propuestos, para establecer un compromiso ante terceros que resulte más difícil de eludir, y caer de nuevo en la procrastinación.

Utilizar la técnica del envoltorio, introduciendo las distracciones que interrumpen el ritmo de la actividad y la consecución de los objetivos fijados cada día en una caja opaca, cuyo interior no se conoce, de tal modo que las tentaciones se conviertan en algo lejano, abstracto o indefinido.

Aumentar la motivación tratando de pensar en el premio y la parte agradable ante las situaciones que requieren más esfuerzo por ser más ingratas o generan más miedo al fracaso.

Utilizar pautas que alejen el aburrimiento en la consecución de determinadas tareas, incorporándolas como parte de un todo más importante, o cambiando la forma de abordarlas planteándolas como una auto competición que se debe ganar para no volver a procrastinar.

Se trata de generar rutinas positivas, automatizando las actividades prioritarias, y agarrarse a ellas para avanzar y crecer personalmente.

Otra forma de autoayuda muy eficaz consiste en visualizar previamente los logros que se pretenden conseguir y recrearlos mentalmente con intensidad, así se refuerza la confianza y se estimula la voluntad de conseguirlos.

  • Tener claro que el peor fracaso es siempre quedarse estático frente a los retos que asustan, porque la inactividad y la procrastinación no producen ningún tipo de provecho. La actitud positiva, junto a la voluntad y el esfuerzo personal, siempre amplían al máximo las posibilidades de conseguir el triunfo ante las metas propuestas.
  • Utilizar la regla de los dos minutos de David Allen que consiste en realizar inmediatamente cualquier tarea que se pueda realizar en dos minutos.

Aunque evidentemente no todas las cuestiones que debemos de resolver diariamente requieren de un par de minutos, todas se pueden empezar a realizar en éste breve espacio de tiempo para huir de la procrastinación.

>  Autoestima y autocuidado

Esta regla busca como estrategia generar la activación personal, utilizando la inercia de los hábitos vitales, desde el principio físico por el que aquello que se encuentra en reposo mantiene esa tendencia, y por el contrario, lo que se encuentra en movimiento tiende a mantenerse así.

superar una procrastinación psicológica con automotivación

Partiendo de la idea de que el problema está en el inicio que llevará a la acción y consecución de las metas y objetivos, con ésta regla de los dos minutos se pretende poner en marcha el mecanismo de movimiento inicial, que facilitará la continuidad y la posibilidad de concluir con éxito la tarea u obligación.

Por tanto ésta regla es igualmente válida para conseguir tanto pequeños como grandes objetivos programados, y superar la procrastinación, ya que se fundamenta en cambiar una conducta sistemáticamente estática, por otra en la que se introduce el movimiento que conduce a la acción, centrándose en ésta y no en la calidad de los logros conseguidos, que en principio pueden no ser totalmente óptimos, pero sí estarán propiciando la situación para que puedan llegar a serlos perfeccionando la experiencia anterior.

En definitiva, se consigue iniciar la actuación como principio básico de la consecución de objetivos, al superar la pasividad.

La procrastinación es una conducta muy arraigada en el cerebro humano, y se puede sufrir en todas las etapas de la vida, por eso hay que analizar en qué momento se da  para corregir estas alteraciones de la conducta lo más rápidamente posible evitando consecuencias muy dañinas para quienes se encierran en éste estancamiento.

Si continuamente presentas tendencia a postergar todo lo que te resulta duro, difícil o te asusta, tus miedos, apatía y desmotivación no te permitirán avanzar, y entrarás en un círculo autodestructivo.

Tu problema tiene solución con ayuda psicológica.

Pide una cita en mi consulta, y juntos buscaremos las causas y las soluciones para que puedas salir de la procrastinación que te tiene bloqueado.