¿Cómo gestionar el divorcio con un psicópata integrado?

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Pasar por un divorcio puede ser una situación complicada y que requiere de un esfuerzo para conservar intacta nuestra salud mental. Pero si, además, resulta que el divorcio es con un psicópata integrado, el trámite se complica mucho más.

El divorcio tiene un alto coste, tanto económico, como físico y mental. Y aunque el resultado sea liberador, el proceso puede ser bastante complicado, sobre todo si una de las partes del divorcio es un psicópata integrado, lo que seguro lo convertirá en un infierno.

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Tenemos que tener en cuenta que vamos a tratar con una persona carente de empatía, que considera que estamos en un nivel inferior y cuya idea del dolor ajeno le es completamente indiferente.

Las dificultades y las piedras que nos va a poner por el camino, pueden hacer que nos sintamos mermados por la idea del divorcio, que pensemos incluso en abandonar y resignarnos a seguir comprometidos con alguien que no nos hace bien. Pero esto, es una idea que debemos descartar siempre que se nos instale en la cabeza.

Un psicópata integrado ve el divorcio como un entretenimiento en el que tiene que hacerse con la posición ganadora y donde no importa, de hecho le puede resultar divertido, que la otra persona sufra. Saber esto te ayudará a entender cuáles son sus objetivos y así evitar, en la medida de lo posible, que lo consiga.

Recuerda que si aceptas y entiendes la situación que tienes delante, te ayudará a duda menos en el proceso, aunque no le quite dificultad.

Consejos durante el divorcio

No tomes parte en los juegos mentales que seguro el psicópata integrado te colocará durante divorcio. Deja que el psicópata gestione solo el drama que el mismo crea, e intenta solucionar los problemas que solo tengan que ver contigo.

Es importante saber que nos intentará poner en muchos momentos sobre el filo del precipicio, aquí la calma será nuestra mejor aliada.

Si sentimos que estamos perdiendo el control durante el divorcio del psicópata integrado, y que inevitablemente nos estamos dejando tragar por la espiral de destrucción que es el psicópata, lo mejor que podemos hacer en este caso es cortar radicalmente con la comunicación. Lo ideal es que, desde un primer momento, el contacto sea lo mínimo posible y a través de abogados.

A este método se le denomina contacto cero, y se pone en práctica cuando mantener la relación con la otra persona nos supone un problema para nuestra salud mental. Y es que poner un muro entre un psicópata integrado y tú es una decisión necesaria si queremos apartarlo definitivamente de nuestra vida.

Debemos tener presente que el divorcio de un psicópata integrado es un trámite burocrático, por lo que cualquier prueba del sufrimiento continuado que puedas tener será bien recibida en el juzgado. Así podrás demostrar con elementos tangibles la situación de abuso mental a la que has estado sometido.

Por norma general, los psicópatas son capaces de comportarse como personas altamente carismáticas, pueden adecuarse al medio que más les favorezca para conseguir lo que quieren. Por eso, guarda todos los mensajes, las llamadas y cualquier tipo de contacto que pueda servir de prueba en un futuro.

Durante el proceso de divorcio, el psicópata integrado intentará contactar contigo, tanto para alimentar su ego (si no ha encontrado por el momento otra persona a la que absorber), como para pinchar tus puntos débiles y causarte el daño que tanto nutre su felicidad. Lo mejor ante esta situación es no entrar ni responder.

Sobre el papel parece una tarea sencilla, pero sabemos que la realidad es diferente. Si esto ocurre, trata de alejarte lo más que puedas de todo lo que tenga que ver con esa persona, tanto en la vida real como en internet. Y lo mismo para tus familiares y amigos, limpia de las esquinas de tu vida todo lo que te produzca dolor.

Como dijo una vez Benjamín Prado. “No permitas a quien te hizo daño ser el dueño de tu herida”.

No es de extrañar que, mientras dure el divorcio con el psicópata integrado, este realice una campaña de difamación para tratar de apartar de tu lado cualquier vestigio de esperanza, y para ello, puede que utilice a tus seres más queridos. Su objetivo es aislarte, desestabilizarte y ganar el juego que para él es el divorcio.

Con este tipo de actitudes durante el proceso de divorcio, el psicópata integrado tratará de que la gente te vea como una mala persona o como alguien loco que rara vez dice la verdad. Lo curioso de este tipo de maniobra, es que normalmente se trata de cualidades que el psicópata posee, pero que quiere proyectar en ti.

Otro de los motivos por el que usan esta estrategia es para que el día que quieras contar lo que realmente pasa en tu vida, nadie te crea. De esta manera protegen la imagen ficticia que tienen de ellos mismos.

Ya se ha introducido en la cabeza de tu gente más allegada, por lo que intentará manifestar en ti una reacción negativa que ponga en valor todo lo que previamente ha sembrado en las mentes de la gente que se supone que tiene que protegerte.

Lo que genera una sensación de soledad y vulnerabilidad en la víctima, nada beneficiosa durante el proceso de divorcio con el psicópata integrado.

¿Qué hay después del divorcio?

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La víctima ha de ser la absoluta protagonista de su propia salida, ya que tiene que recobrar la sensación de control de su vida, esa que durante el periodo de tiempo que duró la relación le fue arrebatada.

Las víctimas que se han visto inmersas en divorcios con psicopáticas integrados, suelen sufrir un tipo de estrés postraumático bastante complejo y procedente de un trauma continuado que requiere tratamiento y ayuda especializada.

Es común creer, y más si somos la parte involucrada, que el dolor que sentimos se disipará poco tiempo después de que se haga oficial el divorcio con el psicópata integrado, sin embargo, solo es el comienzo de un proceso de sanación que requerirá de esfuerzo y ganas de seguir adelante.

Sabemos que el estrés postraumático no remite únicamente con el paso del tiempo, es importante conseguir ayuda profesional para que alguien externo y cualificado nos guíe y aconseje sobre la manera más eficaz de ordenar todo el caos que ha dejado en nuestra mente el divorcio con el psicópata integrado.

Si no se cura este estrés, cabe la posibilidad de que se convierta en algo crónico, lo que significa que puede acompañar a la víctima en cuestión durante años. Cuanto más tiempo dejemos que el dolor se adentre en nosotros, más profundo se instalara y más difícil será sacarlo.

Cualquier detalle, recuerdo o foto puede desencadenar de nuevo respuestas emocionales extremadamente poderosas, lo que hará que la víctima reviva una y otra vez el trauma, no favoreciendo así la recuperación.

Se recomienda que la víctima lleve a cabo un diario emocional en el que se exprese y relate cómo va viviendo su recuperación tras el divorcio con el psicópata integrado. Es conveniente que este diario se comparta con un terapeuta que verifique si hay avances o retrocesos durante el proceso de manera más inmediata.

Evidentemente, el trabajo de la víctima es fundamental para dejar esa situación en el lugar que se merece: el pasado. Debe ser la principal espectadora de sus avances.

Ante todo, es de vital importancia tener esperanza, fe y visualizar en todo momento que la situación se va a solucionar. Es decir, ver luz al final del tunel.

Durante el proceso de divorcio con un psicópata integrado, busca apoyo de tu círculo de confianza y de profesionales, tanto abogados como psicólogos. También puede ayudarte acudir a alguna asociación de víctimas de psicópatas para estar en contacto con gente que ha pasado por lo mismo que tú y en el canal de Iñaki Piñuel.

Toda la ayuda posible es buena para tu recuperación.

Apóyate en un psicólogo de calidad

La manera más fácil y sencilla de conseguir superar este duro proceso, será con Patricia Garzón, con ella encontrarás todo tipo de tratamientos que sin duda te ayudarán y serán de provecho, como la nueva terapia de Psicoterapia Zero, o terapias especializadas en la ansiedad.