¡Quiero salvar mi matrimonio! ¿Cómo puedo hacerlo?

¿Te acuerdas cómo fue el día de tu boda? Ese momento tan feliz en el que parecía que lo vuestro era para siempre y nada os podía separar. Sin embargo, hoy sientes que los pilares de tu relación se tambalean, te miras al espejo y te planteas: quiero salvar mi matrimonio, ¿será el momento de acudir a terapia de pareja?

En cuestiones de amor son pocos los que tienen la receta mágica. Aun así, en nuestro blog intentamos darte la máxima información para que rescates tu relación de ese naufragio que se avecina. Por ello, ya te hemos hablado en otras ocasiones de temas como:

¿Quieres salvar tu matrimonio? ¿Volver a recuperar la magia que algún día os unió? En este post no te prometemos la luna, pero al menos intentaremos darte algunas pautas para que puedas alcanzarla.

6 claves para salvar tu matrimonio

Si estás leyendo estas líneas es porque en algún momento te has plantado y te has dicho a ti mismo: quiero salvar mi matrimonio.

Ahora bien, salir de estos baches no es tan fácil. Ten en cuenta que cada pareja es un mundo y lo que a otros le ha funcionado puede que en tu caso no sea la mejor receta sobre cómo recuperar un matrimonio dañado.

Sin embargo, hay pautas que son indiscutibles y que son los pilares básicos por los que debes comenzar a acercarte a tu pareja.

¿Cómo salvar un matrimonio si él/ella no quiere?

Lo primero que debes pensar cuando te plantees que quieres salvar tu matrimonio es que una relación es cosa de dos personas y ambos tenéis que remar en la misma dirección para llegar a buen puerto.

Hay cuestiones que no pueden forzarse y para luchar por lo vuestro es necesario que los dos os deis esa oportunidad y unáis vuestras fuerzas.

Quizás esta conversación sea una de las más incómodas de tu existencia, pero debes de mantener la calma, poner las cartas sobre la mesa y aclarar vuestros sentimientos. Si ambos queréis salvar vuestro matrimonio es el momento de intentarlo con todas vuestras fuerzas y daros esa oportunidad.

Mejora tu comunicación

Los problemas de comunicación son el talón de Aquiles de muchas relaciones. Quizás la vuestra sea una de ellas, por tanto a la hora de plantearte cómo reconstruir tu matrimonio debes de pensar qué debéis de hacer ambos para comunicaros más y mejor.

El primer paso es expresar tus sentimientos, eso sí, en el momento más oportuno. No te calles nada, haz saber a tu pareja cómo te sientes, ya que los problemas se acaban enquistando y salen con el tiempo.

El segundo paso es ser empático y escuchar a tu pareja. Te has planteado cómo se siente, cómo está llevando una determinada situación o conoces sus miedos y sus frustraciones. Si ante estas preguntas te quedas en blanco, ya tienes la clave de por qué tu matrimonio no funciona.

Admite tus responsabilidades sobre porqué tu matrimonio se está destruyendo

Es bastante común ante una ruptura pensar que la culpa siempre fue del otro. Y, en parte es normal, es muy doloroso en ese momento tan duro saber a bocajarro en qué nos equivocamos.

Sin embargo, para evitar este dolor y si de verdad quieres salvar tu matrimonio ¿Qué te parece si te lo planteas antes de que esto ocurra?

El mejor consejo que se puede dar a un matrimonio con problemas es que cada uno de ellos se pare a pensar y acepte qué es lo que está haciendo mal.

Las recriminaciones no ayudan nada, piensa que si tenéis problemas un poquito de responsabilidad tendrás ¿no?

¿Cuáles son nuestras “canitas al aire”?

Con el paso de los años, es habitual pensar que en algún momento necesitamos evadirnos de nuestra pareja para que no nos sature y, a ver, es cierto que todos necesitamos nuestro espacio, la diferencia radica en si éste se utiliza para escapar de la pareja.

Por desgracia, en este apartado entran las infidelidades y las adicciones, pero no de forma única. Una evasión puede ser sumergirnos en el trabajo, en una afición o en diferentes actividades que nos hagan permanecer el menor tiempo posible en casa.

Para sacarlas a la luz, lo primero que debes hacer es ser sincero contigo mismo y plantearte: ¿qué estoy haciendo y por qué?

Una vez tengas la respuesta toca la parte más dura: comunicárselo a tu pareja y juntos encontrar soluciones.

El siguiente paso consiste en eliminar de raíz esas fugas que os alejan. En este punto, tenéis que poner todo vuestro esfuerzo y asumir que si quieres salvar tu matrimonio vas a tener que renunciar o adaptarte a diferentes cosas para obtener otras.

Potenciar la positividad

En este momento en el que os encontráis es bastante lógico que los reproches y las discusiones campen a sus anchas.

Lo mejor que puedes hacer para reparar un matrimonio dañado es evitarlas a toda costa. No quiere decir que no habléis, pero siempre de una forma tranquila y sin caer en la falta de respeto.

Es mejor que si los ánimos están muy caldeados, os serenéis y cuando estéis más tranquilos mantengáis una conversación constructiva.

Pasar tiempo juntos

¿Recuerdas esa primera cita?, vale sí, el tiempo ha pasado y posiblemente ambos hayáis cambiado, pero cuando te plantees que quieres salvar tu matrimonio quizás os sea de ayuda revivir esos momentos.

Viajes juntos, citas románticas, actividades en pareja, es decir todo aquello que los problemas y la rutina os han quitado. Evidentemente, es un tiempo solo para los dos, por lo que si tenéis niños es mejor que en ese momento tan mágico no os acompañen.

¿Crees que solos no vais a poder? Si quieres ayuda profesional para salvar tu matrimonio puedes optar por la terapia de pareja. Consúltame cuéntame tu caso y os ayudaré a recuperar esa magia que el tiempo y la vida os ha robado.