¿Cuáles son los síntomas del estrés y cómo afectan a tu comportamiento?

La tensión física y mental derivada de situaciones que nos hacen sentir un peligro genérico, con un origen real, o como consecuencia de una percepción elaborada de forma subjetiva en nuestro cerebro, se manifiestan con síntomas del estrés que si no se gestionan adecuadamente pueden derivar en diversas consecuencias.

El estrés en principio es un mecanismo instintivo natural que nos ayuda a reaccionar frente a situaciones de amenaza.

Actúa poniendo en marcha todos los recursos necesarios para defendernos, acelerando nuestro pulso, alertando a nuestros sentidos que se agudizan, y preparando nuestro cuerpo y mente frente a una posible agresión, es lo que se conoce como “la respuesta del estrés”.

El estrés puntual no resulta nocivo cuando existe una causa que lo justifica, como puede ser la tensión experimentada ante un accidente inminente, al sufrir un atraco, o ante un despido laboral.

Pero cuando trasciende de una situación puntual y los síntomas del estrés se mantienen en el tiempo, la calidad de vida disminuye significativamente, a la vez que se produce un deterioro físico y mental que puede generar graves consecuencias.

Si identificas algunos de las molestias que vamos a explicar en este artículo, debes tomar cartas en el asunto, porque estás padeciendo los típicos síntomas del estrés.

¿Qué son los factores estresantes?

Todas las circunstancias que originan o alimentan el estrés se identifican como factores estresantes y en este sentido, no sólo hay que considerar situaciones negativas derivadas de las prisas para solucionar todas las tareas diarias, una intervención quirúrgica, riñas familiares, o dificultades económicas que evidentemente están dentro de esta categoría.

También existen eventos considerados de forma muy positiva en nuestras vidas que pueden generar una gran ansiedad, como el hecho de buscar la primera oportunidad laboral tras terminar una carrera universitaria, preparar una boda, o la llegada del primer hijo.

Por lo tanto, los factores estresantes son todos aquellos que generan incertidumbre, inseguridad y tensión de forma personal, tanto si son originados por una causa objetiva, como si se trata de una reacción frente a circunstancias que solo afectan a la forma de enfrentarlas individualmente dependiendo del enfoque emocional particular.

Además los factores estresantes pueden ser externos o internos, en este último caso se pueden producir por la excesiva importancia que se conceden a determinados pensamientos reiterativos y anticipados sobre un peligro potencial que sólo existe en la mente de la persona.

Síntomas del estrés

Principales síntomas del estrés

El estrés es un proceso en el que se generan síntomas físicos, emocionales y cognitivos.

Síntomas físicos del estrés

A nivel físico los síntomas del estrés pueden ser muy fácilmente confundidos con reacciones orgánicas producidas por enfermedades físicas, por ello siempre es importante acudir en primer lugar a la consulta de un médico, para descartar confusiones y llegar a un diagnóstico y tratamiento adecuado.

No obstante, si las pruebas médicas determinan que no existe una base fisiológica que desencadene los síntomas que se padecen, el médico acabará derivando a la persona a los profesionales de salud mental, para reducir los síntomas con ayuda de psicoterapia e incluso administración de medicación.

Entre los síntomas de estrés físicos, muchos pacientes refieren:

  • Insomnio, cansancio y falta de energía.
  • Infecciones frecuentes, problemas gástricos e intestinales.
  • Jaquecas, zumbidos y nerviosismo continuo
  • Impotencia, frigidez y ausencia de deseo sexual.
  • Respiración agitada, taquicardia y dolor pectoral.
  • Exceso de sudoración, boca seca y sensación de nudo en la garganta.
  • Frio en las extremidades, calambres musculares y neuralgias.
  • Variaciones en el apetito, desarreglos menstruales y problemas en la piel, entre otros.

Síntomas emocionales del estrés

El estrés en sentido clínico es una disfunción que produce mucha tensión y malestar a quién lo padece y que sin un adecuado tratamiento puede desencadenar otra serie de trastornos mentales como crisis de ansiedad o alguno de los grados de la depresión.

Entre los síntomas del estrés que afectan al estado de ánimo, lo habitual es sentir:

Dificultad para relajarse y disfrutar de circunstancias agradables y deseadas.

Sentir saturación vital y posibilidad de perder el control.

Apatía y tendencia a la procrastinación.

Irritabilidad, nerviosismo y agitación energética.

Baja autoestima, sensación de frustración y culpa.

Aislamiento social y del entorno próximo.

Propensión a caer en hábitos nocivos como el alcoholismo o la drogadicción para evadirse del malestar.

Síntomas cognitivos del estrés

El estrés afecta a nuestro sistema cognitivo generando los siguientes síntomas:

Pérdida de memoria y pensamientos desorganizados, al focalizar la atención en aquello que genera la preocupación de forma constante.

Baja concentración para realizar tareas físicas y mentales.

Dificultad para mantener un criterio propio.

Propensión a inclinar la mente hacia pensamientos negativos y pesimistas.

Síntomas del estrés

Consecuencias de un estrés prolongado y sin tratamiento

El estrés puede derivar en el desarrollo de determinadas enfermedades físicas como las cardiovasculares, o respiratorias, también disminuye el sistema de defensas y genera fatiga crónica, pero además puede derivar en trastorno mentales graves, cuando los síntomas del estrés se prolongan en el tiempo y no han sido debidamente tratados.

Las consecuencias del estrés conducen a una mayor propensión a sufrir accidentes y cometer errores más frecuentemente.

En muchos casos son el origen de problemas de sobrepeso, al tratar de calmar el malestar que provoca la ansiedad, con ingestión compulsiva de comida.

También es fácil caer en un síndrome obsesivo compulsivo como consecuencia de estar sufriendo los síntomas de estrés y ansiedad, de forma crónica.

El estrés prolongado puede conducir a sufrir ataques de pánico.

Síntomas del estrés

Tipos de estrés

Se puede establecer una clasificación de los tipos de estrés en función de las causas que lo desencadenan y de su duración temporal.

Estrés agudo

Se trata de un estrés intenso pero de corta duración en que el organismo desarrolla una respuesta natural y breve, limitada al momento en que se produce la sensación de peligro, para después volver al estado de calma habitual.

Estrés crónico

El estrés crónico, clínicamente es muy nocivo, ya que a nivel físico genera un constante aumento de la presión arterial, ritmo cardíaco, y niveles de hormonas que puede desembocar en un infarto, mientras que a nivel mental puede producir un colapso por saturación.

Estrés rutinario

Relacionado con la presión a la que nos someten las obligaciones diarias, con horarios apretados y exceso de responsabilidades.

Estrés traumático

Habitualmente deja secuelas, en lo que se denomina Trastorno de estrés postraumático, produciendo una gran angustia al evocar y revivir con intensidad una situación de grave peligro experimentada en algún momento anterior, como puede ser haber sido testigo o víctima de violencia extrema, una violación, o un accidente.

Los síntomas del estrés postraumático se pueden tratar reduciendo o eliminando la ansiedad con  ayuda de un psicoterapeuta especializado en Terapia EMDR.

El carácter individual hace que unas personas gestionen mejor que otras los factores estresantes, de tal forma que reducen o eliminan la aparición de los síntomas del estrés, de forma habitual.

Síntomas del estrés

En cualquier caso, quienes son más propensos a sufrir estrés pueden mejorar su estado de ansiedad con psicoterapia, e incluso combinando medicación con ansiolíticos, y antidepresivos, siempre bajo prescripción y vigilancia médica.

Por tanto, cuando las circunstancias de la vida, o la propia manera de ser hacen muy difícil controlar los síntomas de ansiedad constante, es fundamental desarrollar herramientas que te ayuden a gestionar la tensión para saber cómo aliviar el estrés, y sus impredecibles consecuencias a corto o largo plazo.

Solicita ayuda psicológica ya, para evitar que los síntomas del estrés desencadenen   consecuencias negativas sobre tu salud física y mental.