Tengo mucha ansiedad y no puedo estudiar ¿qué hago?

La ansiedad tiene muchos efectos sobre nosotros, y uno de ellos es el bloqueo y la falta de concentración. “Tengo mucha ansiedad y no puedo estudiar” seguramente serán unas palabras que habrás pronunciado ya más de una vez.

Este es un problema cada vez más común que sigue sin ser debidamente tratado, lo cual, está dejando huella en toda una generación de estudiantes.

Si tienes mucha ansiedad y no puedes estudiar, te dejo a continuación unas pautas muy sencillas de seguir que podrás empezar a aplicar desde hoy mismo.

Ponte objetivos cortos y realistas

La ansiedad tiene un carácter anticipatorio, y esto hace que el miedo que sentimos magnifique los eventos. Un examen o la época de finales de repente se vuelven el fin del mundo, cada vez el día está más cerca y tu ansiedad crece.

Para que sientas que retomas el control de la situación, ponte objetivos a corto plazo que te acerquen hacia otros a largo plazo. Es decir: “Hoy voy a estudiar 2 temas por la mañana y 2 temas por la tarde”. Escríbelos y ve tachando uno a uno los temas, folios o tareas que cumplas. Ponte metas realistas, es mejor llegar y hacer más si ves que puedes que no llegar, con el consecuente machaque posterior, que sólo hará que te bloquees más en la próxima.

>  Ansiedad por problemas económicos: cómo gestionarla

A medida que los vayas cumpliendo, el sentimiento de satisfacción que esto te aportará te animará a seguir estudiando.

ansiedad y estudios

Ponlo por escrito – ¿qué sientes?

Leer como te sientes y materializarlo en una libreta te ayudará a ver las ideas que guardas en tu cabeza de forma más realista, y esto te permitirá analizarlas. Escribe todo lo que piensas y léelo. A medida que lo haces, podrás notar cómo el peso se va tornando más ligero.

Piensa: ya he pasado por esto antes

Probablemente ya habrás hecho muchos más exámenes antes. Y todavía sigues respirando. Ya los hayas aprobado o suspendido, sigues en tu camino, sigues con tus estudios y lo has superado. Puede que incluso no te acuerdes de más de la mitad de los exámenes que has hecho ya.

¿Por qué esta iba a ser diferente?

Pregúntate: ¿qué es lo peor que podría pasar?

Como he dicho anteriormente, la ansiedad siempre hace que nos pongamos en lo peor, y que sintamos que nos estamos enfrentando al fin del mundo. Es hora de que nos adelantemos a ella y que pienses, realmente, ¿qué es lo peor que podría pasar?

Como se suele decir, si eso tan horrible que te preocupa tiene solución, ¿de qué te preocupas?

Y si no tiene solución, entonces, ¿de qué te preocupas?

Ponte en lo peor, pero de una forma realista. Ahora piensa que todo lo que se pueda volver a repetir, si sale mal, se repetirá y del error cometido, aprendemos. Busca el origen de la ansiedad y compréndelo.

¿Tienes ansiedad y no puedes estudiar, pero ¿sabes por qué? A lo mejor es el examen, la asignatura que se te resiste, o quizás es algo externo que no tiene nada que ver con tus estudios.

>  Dolor en el pecho por ansiedad

Encontrar el origen es lo que te ayudará a entender qué es lo que está ocurriendo dentro de ti. Si no lo encuentras, no te preocupes, no todas estas pautas tienen que funcionar con todas las personas. Sigue intentándolo y date el tiempo que necesites para ello.

Deshaz los grandes desafíos en pequeñas tareas

Para hacer lo grande e imposible que te provoca el que tengas ansiedad y no puedas estudiar, vas a dividirlo en pequeñas tareas, muy simples de llevar a cabo. Lo más atómico posible.

Un ejemplo:

  • Sacar el estuche
  • Sacar del estuche el bolígrafo y el subrayador
  • Sacar los apuntes
  • Organizar apuntes
  • Leer primer párrafo

Y así, mentalmente, ve siguiendo cada pequeño paso sin pensar mucho más en cuál es el siguiente que tienes que hacer. Paso a paso, te darás la vuelta algún día y verás lo lejos que has llegado.

Crea una rutina alrededor del estudio

no puedo estudiar porque tengo ansiedad

Piensa en una rutina que pueda ayudarte antes de estudiar y crea un espacio cómodo para hacerlo. Hazte un té, llena tu botella de agua. Enciende una vela, escucha música que te motive.

Utiliza aquello que te hace sentir mejor para aliviar la ansiedad que sientes antes de empezar a estudiar. La comodidad hará que el tener ansiedad y no poder estudiar vaya haciéndose cada vez menos común.

Aprende a descansar

Haz cortas sesiones de estudio y pequeños descansos en lugar de largas y tediosas horas de estudiar sin parar. También debes pensar en qué es lo que mejor funciona contigo, ¿qué veces tienes mayor productividad? ¿Cuánto necesitas descansar para no desconectar, pero sí para recuperar fuerzas?

>  Ataque de pánico: síntomas y tratamiento

Perfeccionismo y ansiedad: ¿cómo se relacionan?

Dale un sentido al estudio

Estudiar por estudiar es totalmente desalentador, es normal que te dé ansiedad y no te apetezca nada sentarte e hincar los codos. Piensa motivos reales que te animen y motiven a hacer esto.

Pueden no tener nada que ver con la asignatura, sino otros objetivos con los que esté relacionado: “Quiero estudiar una carrera de artes”, “Quiero saber más sobre Historia”, “Quiero ser este tipo de estudiante”.

Pero ¡ojo! Cuidado con transformar esto en expectativas y que al final solo te lleven a poner un peso mayor sobre ti, o al final tendrás ansiedad y no podrás estudiar.

Nada te puede ayudar mejor con el tener ansiedad y no poder estudiar que un psicólogo que te dé las técnicas y pautas para ello. Si sientes que es un problema demasiado presente en tu vida y se está interponiendo en tus estudios y tu bienestar, te animo a que contactes con uno lo antes posible.

Por mi parte, te tiendo la mano y te animo a que contactes conmigo para ponernos a trabajar en ti y en lo que estás sintiendo. Encontraremos una solución, no tienes por qué sentirte solo o sola.